sábado, 24 de septiembre de 2016

La empatía de Miguel

Desde que Miguel era pequeño hemos trabajado sobre la empatía. A pesar de sus muchas dificultades, nos demostraba que a un nivel muy básico si tenía empatía. Con 4 años cuando aun no tenía lenguaje, si me enfadaba con su hermano venía rápidamente y me estiraba la boca para dibujarme una sonrisa. Necesitaba constantemente un ambiente estable y tranquilo. Si yo me enfadaba, él se alteraba, por lo que asoció que cuando yo sonreía, el se encontraba bien.
Muchas veces resultaba bonito y gracioso y otras muy estresante, porque era como un detector, al menor tono que no fuera amable y tranquilo, lo tenía encima de mi cara. Si por ejemplo me quemaba cocinando o me cortaba y decía algún improperio, venía como una bala a dibujarme la sonrisa. Recordándolo lo veo precioso, pero os aseguro que en aquellos momentos, muchas veces no lo era.

Como sabéis la empatía se trabaja siempre en todas las etapas de desarrollo de las personas con autismo, con Miguel también. Si bien es cierto que por sus dificultades de lenguaje, es difícil profundizar mucho, ya que existen infinidad de matices en la empatía para los que la comprensión del lenguaje es necesaria. Miguel tiene grandes dificultades en comprensión del lenguaje, así que a muchos matices no llegamos, pero a los que si que llega, nos lo hace saber.

Este curso pasado con la situación del cancer, ha vivido muchas experiencias que en circunstancias normales, no habría vivido. Ya os hablé de ellas en la entrada Está malita mamá

El tiempo pasa y yo cada día me encuentro mejor, en casa la vida ha vuelto a la normalidad, Ha empezado el instituto, lo recoge Roberto padre todos los días, yo me he incorporado al trabajo, sus hermanos a sus clases... pero queda alguna pequeña circunstancia. Por mi parte necesito un poco más de tiempo de recuperación y de momento me canso mucho, mucho, como además he retomado todas mis actividades, pues al llegar la noche estoy baldada y Miguel lo ve. Por otra parte mi brazo izquierdo aunque es muy funcional, sigue con la sensibilidad alterada, cualquier roce hace que de un respingo y si alguien me coge el brazo, tengo dolor. La movilidad también está un poco limitada. Aun así yo procuro hacer vida normal y no quejarme. Seguro que la fuerza la iré recuperando poco a poco y llevaré el brazo lo mejor posible.

Pero Miguel por la experiencia del curso pasado está atento a todo y viene a mi muchas veces, me da un beso suavito en el brazo y me dice "Al médico mamá por favor, el brazo, tiene sangre, la tirita" Evidentemente no tengo sangre en el brazo, ni herida evidente, la cicatriz está en la axila, por lo que no se ve. Este detalle de hablar de dolor, sobre algo que no tiene características físicas propias (como una herida), para Miguel me parece muy importante. En muchas ocasiones viene a cogerme del brazo y cuando se está acercando se da cuenta y cambia de lado.

Me demuestra así su empatía, como sabe que tengo dolor y cómo le busca solución. Se pone en mi lugar, se toca el brazo y me dice "duele el brazo mamá" y muestra claros sentimientos de empatía.

Por mi parte siempre le quito importancia, "ya está casi curado Miguel", porque le produce estrés y se que se puede llegar a angustiar, algunos días me lo dice muchas veces y eso también me preocupa. Veremos como vamos avanzando...

Miguel nunca deja de sorprenderme, admiro su capacidad para aprender, para observar, para explotar sus pocos recursos, y multiplicarlos de esa manera.

sábado, 9 de julio de 2016

Campamento

Miguel no suele ir de campamento en verano. Es una opción que está ahí, por la que muchas familias optan, a veces por la incompatibilidad de los trabajos, a veces para que los chicos tengan una actividad extra, a veces para que en verano se relacionen de otra manera...
Pero en nuestro caso, no es una opción que consideramos. Miguel acudió a un campamento en 2012 y aunque todo fue muy bien, creo que me pasé de atrevida y de exponer a Miguel a un estrés demasiado grande. El volvió muy contento, todo el mundo compañeros y monitores quedaron encantados con él, pero al mes de volver Miguel me dijo "Campamento Miguel no" y me lo tomé a rajatabla. Era su decisión y me parecía que debía respetarla.
En cualquier caso por si alguien está interesado, os dejo aquí este enlace con las entradas que escribí en su día sobre el campamento al que acudió Miguel  Enlace Campamento

A pesar de no ir de campamento, Miguel si que ha salido de excursión pasando alguna noche fuera, Todos los años con el Intituto van a un parque multiaventura que le encanta y sé que se le queda corto, puesto que solo es una noche. Hay varias cosas que hacen que ese viaje le encante. En primer lugar va con sus personas de referencia del Insti, tanto compañeros como profes, lo cual le hace estar muy seguro. En segundo lugar la actividad elegida es la mejor para él. Los parques multiaventura, incluyen diferentes actividades deportivas y Miguel es donde mejor se desenvuelve. El hecho de que la actividad sea tan física, le libera un poco del lenguaje, que es lo que a él más le cuesta, además, sabe que se le da bien, su autoestima está muy cómoda en estas situaciones y eso le viene de lujo. La única pega que tengo respecto a esta salida con el Instituto, es que a la vuelta a casa se tira dos días muy enfadado, muuuuy enfadado. Apenas se le puede hablar y todo son gritos. Mi teoría es que no quiere volver tan pronto y eso le cabrea. Al cabo de unos días cuando se relaja, ya podemos hablar de Olocau. Aquí os dejo una foto en pleno disfrute.



Otra salida que hace todos los años es un fin de semana con su club de Ocio Anjel. Aunque no le pone tanto empeño como a la del Insti, le gusta ir y cuando se acerca el verano, empieza con la cantinela "Miguel a dormir con Anjel". Creo que no le gusta tanto, sólo por el hecho de no ser en un parque multiaventura, porque todo lo que tenga que ver con Anjel, le encanta, se siente muy agusto con compañeros y monitores y Anjel es una parte muy importante en su vida.

Ese año, desde el club nos plantearon la salida de fin de semana como siempre, pero incluyeron la opción de que quien quisiera, podía alargar el fin de semana y hacer campamento de 8 días. Y lo mejor, las instalaciones serían un parque multiaventura. Así que pensé que debía darle la opción a Miguel de decidir y no tomar yo la decisión por él. Este campamento recogía todas las ventajas, lo organizaba Anjel, conoce a todos los compañeros y a los monitores, y las instalaciones son sus favoritas. Así que le prepare la anticipación que os dejo a continuación.

Me senté con él, le centré la atención para que pudiera entender bien las dos opciones y se las plantee por separado. Siempre las saco impresas para que pueda manipularlas a su antojo. Miguel atendió, miró las hojas y dijo "Miguel 8 días". Volvimos a repasarlo, poniendo en la mesa las dos opciones por separado, y de nuevo señalaba la opción larga, "Miguel 8 días". Así que lo apuntamos. Él enseguida me decía "calendario julio, Miguel campamento con Anjel 8 días" para que le sacara el calendario de Julio y ver el campamento. Verlo en el calendario supone que si o si, se va a cumplir.
 El calendario de Julio, está medio en blanco porque tenemos pocas actividades programadas. Vamos haciendo cosas como van surgiendo y Miguel las apunta con el lápiz. Si quiere ir a casa de la tía, me pregunta qué día se puede y lo apunta. Hacerlo de esta manera le supone una autogestión más e intentamos fomentarlo.

Ayer llegó el día de la salida, lleva dos meses esperándolo y repitiendo "Miguel el día 8 de Julio campamento con Anjel 8 días". Iba en el coche emocionado, con la sonrisa permanente que no la podía quitar y de vez en cuendo levantaba los puños a modo de "lo hemos conseguido".

Espero que lo pase genial, que esté tranquilo y que no le suponga estrés.

El hecho de ir tomando cada vez más decisiones sobre su propia vida, es una responsabilidad que me tomo muy en serio. Necesita ser agente activo sobre si mismo, debe enfrentarse a decisiones, no está bien decidir todo por él, hay que realizar un entrenamiento en autodeterminación y la gestión de pequeñas decisiones es el principio.

sábado, 27 de febrero de 2016

¿Está malita mamá?


Miguel sigue aprendiendo y avanzando, las experiencias de vida no le dejan indiferente, ni al margen de las situaciones. Aprende a convivir con los cambios, intenta entender lo mejor que puede las cosas que pasan e incluso busca conocer qué es lo que pasará después.

Esto es un poco novedad, porque él ha sido de preocuparse y ocuparse mucho del aquí y ahora, por ser lo que mejor comprende. Pero es evidente que él crece a todos los niveles y cada vez más, va planteando preguntas que hacen referencia al futuro, son esos pasitos pequeñitos que en realidad son pasos de gigante por que le permiten abrir mucho más su mente.

Con respecto a mi enfermedad, (quién no lo sepa, en estos momentos tengo cancer de mama y estamos peleando duro para superarlo) a Miguel le anticipé la caída del pelo y le fue genial. Lo llevó de manera muy natural y no le supuso ninguna situación muy estresante.

La primera parte de la quimioterapia la llevó bastante bien, supuso cambios en su vida cotidiana. Empecé a recogerlo yo del instituto, Entre la familia más cercana y las amigas más íntimas se han ocupado de llevarlo a sus actividades, de manera que su rutina siga igual. Esta ayuda para Miguel ha sido importantísima, por el hecho de no romper toda su vida, ya que siempre era yo la que le llevaba a sus actividades y no perderlas ha sido crucial para él.
Mi estado de salud era bastante bueno, los dolores eran soportables y para él no supuso ningún problema.

La segunda parte de la quimio, me está resultando mucho más dura. Tengo terribles dolores de cabeza que me hacen meterme en cama o permanecer mucho tiempo en el sofa sin apenas moverme, además de demasiados vómitos. Esta situación a Miguel le está afectando, más de lo que me gustaría, pero es muy dificil controlarlo. Así que pienso que es aprendizaje de vida y que seguro que algo bueno sacará de esta experiencia. pero no puedo negar que el día a día es muy duro y que en ocasiones se me rompe el corazón por no poder explicarle mejor las cosas.

Los primeros días que me veía en la cama, venía y me decía "Porqué está malita mamá? Mamá por favor necesito tu ayuda, al médico la medicina". Para él la enfermedad hace referencia a un virus, una faringitis, una gripe... que se solucionan yendo al médico y tomando el tratamiento adecuado. No ha tenido experiencias cercanas de ninguna enfermedad larga, ni siquiera de intervenciones quirúrgicas que requieran una recuperación algo más lenta. Así que me pide muchas muchas muchas veces que vaya al médico y que me cure.

Cuando preparé la anticipación de la caída del pelo, consideré necesario darle plazos y esperanza y le dije que en verano mamá tendría pelo otra vez. Así que he empezado a decirle que en verano ya no estaré enferma. Cuando le digo algo así, importante, él se lo repite varias veces. inmediatamente no responde, se guarda la idea y se la repite a él mismo para comprenderlo mejor.

El otro día estaba en el sofá, se me acerca y me dice ¿Está malita mamá? Yo le respondí que si, porque no voy a negar lo evidente y porque tampoco creo que la sobreprotección evitando que sufra, realmente le pueda servir de ayuda. Me mira, y con cara expectante me dice "En Junio ya no está malita mamá?" Le digo, nooo Miguel en Junio estaré bien, su cara expectante se tradujo en una sonrisa que le iluminó toda la cara, de esas sonrisas que no puedes borrar cuando te dan una gran alegría. Me lo preguntó varias veces seguidas y ante mi respuesta, su cara se iluminaba de nuevo.

Cómo ha tenido que pensar!!, el hecho de no ser literal, de que yo le diga en verano y él traduzca a Junio, para mi es muy significativo.

Esta pregunta me la está haciendo muchas veces los últimos días y va añadiendo otras relacionadas, me pregunta si en abril estaré malita, si en mayo estaré malita y luego todo picaron llega a junio con la satisfacción de conocer la respuesta, me muestra su amplia sonrisa.

Por otra parte Miguel separa muy bien los ambientes, sabe las cosas que son de casa, las que son de clase, las que son de golf... y no suele mezclarlas. En el instituto he preguntado porque me preocupaba que este tema ocupara demasiado su mente y le supusiera más dificultades de las que yo veo, pero me han dicho que no ha hecho ningún comentario ni han apreciado ningún cambio de actitud, lo cual me tranquiliza mucho. Eso le permite tener espacios donde centrarse en otras cosas y olvidarse de que estoy enferma.

Aún así no deja de preocuparme que pensamientos tendrá al respecto, él no puede contármelos, pero es evidente que los tiene. Me gustaría saberlos para poder responder mejor a sus dudas, pero es algo que se escapa a mi capacidad. 

Miguel una vez más supera mis expectativas, yo al principio me quedé en los cambios físicos, porque él tiene muchos problemas de comprensión, pero él siempre va por delante y eso me encanta!

lunes, 7 de diciembre de 2015

La Navidad

Para Miguel la Navidad es muy importante, primero porque es un referente temporal que le ha ayudado muchísimo a manejarse en el tiempo y luego porque le encanta todo lo que tiene algo de navideño.
Llegar hasta la forma en que hoy vive la Navidad ha costado mucho, muchísimo, tanto en esfuerzo como en tiempo.
Miguel tiene ya 16 años y aún nos descubre que algunas cuestiones no las controlaba, si no que prácticamente las acaba de comprender. Son cosas que se llevan repitiendo año tras año, desde que tanto Miguel como sus hermanos eran muy pequeños. Incluso algunas las habíamos dejado de hacer, y de repente él nos las recuerda, como si estuvieran en su mente pero de manera abstracta y ahora por fin las comprende y nos las reclama.
Cuando Miguel era pequeño hacíamos las mismas cosas que el resto de familias, principalmente porque su hermanos Roberto 17 meses mayor que él, nos las reclamaba. Poníamos el árbol, el Belén, calcetines colgados de las puertas, decorábamos la puerta de casa, recibíamos los regalos de los Reyes con mucha ilusión, etc, etc. Miguel no participaba en ninguna de estas cosas, aunque lo trajésemos en brazos, se escabullía y desaparecía, no le interesaba ni un poquito. Esto resultaba triste, muy triste, porque son momentos como muy familiares que siempre generan recuerdos entrañables y me sabía fatal que Miguel no participase. Aún así cada año lo intentábamos, sin decaer, con alegría para que su hermano viese que le dábamos la oportunidad y que acabábamos respetando que Miguel no participase.
Con los años esto fue evolucionando, ya sabéis para las personas con autismo, toda secuencia que se repita tiene augurios de éxito. Lo pueden ir incluyendo en su repertorio de conocimiento y les facilita su comprensión. Sin prisa pero sin pausa.
Lo primero que Miguel comprendió, anticipó y participó fue lo relacionado con los Reyes Magos. Es lo más fácil para él, ya que el refuerzo es claro, los juguetes, que además están basados en sus intereses. La secuencia era siempre igual: mamá me enseñaba los catálogos de juguetes, primero no me interesaban, poco a poco y a base de repetir las páginas que podrían interesarme, iba mostrando un poco de interés, acudíamos a las tiendas y los veíamos, el día 5 íbamos a la cabalgata y el 6 el sofá estaba llenito de juguetes para Miguel. A partir de los 6 o 7 años Miguel empezó a comprender que lo del sofá era para él y que coincidía con lo de los catálogos.
Resultaba más difícil que se interesase por poner el árbol, y el resto de decoraciones navideñas, que no supone un refuerzo directo y personal para él. Como os decía, todos los años intentábamos que participase, forzando un poco para que colocase al menos una bola, y luego dejábamos que se fuera con sus coches. Con el paso de los años, esas tradiciones las ha ido incluyendo como rutinas. Las utiliza como anticipadores, para que llegue la Navidad hay que poner el árbol, el Belén y todo lo demás.
Empezó participando en el árbol, que decoramos siempre igual desde hace 20 años, El mismo árbol, las mismas bolas, la misma cinta roja y dorada y algunos años incluimos figuritas de arcilla que habían hecho Miguel y sus hermanos en las guarderías y en el ciclo de infantil.
Tras el árbol, se interesó por poner el Belén, los calcetines colgados de las puertas, las decoraciones por la casa, el lazo en la puerta de entrada...
Cuando acaba el verano y empieza el curso, Miguel comienza a decir de manera habitual, "ya falta poquito para Navidad, en Diciembre Navidad, en enero Los Reyes Magos".
Este año no iba a ser menos y desde septiembre lleva hablando de Navidad, pero ya está más atento a algunas cosas, por ejemplo cuando en Noviembre vio la primera tienda decorada de Navidad, nos decía "no, no, no, te has equivocado, es Noviembre! En diciembre Navidad!" Tuvimos que explicarle que en las tiendas la Navidad empieza en Noviembre, pero que en las casa no empieza hasta Diciembre.
Todo lo relacionado con Navidad en casa es a partir de Diciembre, tanto es así, que él solo y como primer año, nos dijo "La música de la Navidad los villancicos el día 1 de Diciembre al coche" Es el primer año que nos pide los villancicos, con lo que sigue descubriendo cosas e incluyéndolas en sus rutinas. Por supuesto el día 1 se levantó y en su mente tenía clarísimo que lo primero era llevar el cd de villancicos al coche, porque por fín, podía escucharlos. La noche anterior lo pillé cantando villancicos en su habitación en voz bajita, le pregunté que haces?? Y se reía todo pillo como si hubiera hecho una gran travesura, lo cual me encantó, que Miguel se atreva aunque sea de esa manera tan inocente, a romper una regla, significa que sigue aprendiendo evolucionando y que vamos por buen camino :-)
Como era de esperar anticipamos en el calendario que este fin de semana pondríamos el árbol, el Belén y decoraríamos la casa. Como lo tenía clarísimo nos lo contaba, "el domingo a poner el árbol, Miguel gorro de papá Noel, pondremos las bolas..." Para empezar él ha creado la rutina de que para poner el árbol, debe llevar puesto el gorro de Papá Noel, gorro que él solo se gestiona, lo tiene guardado en su habitación en el cajón que él ha querido sin que nadie intervenga.
Una cosa que nos sorprendió mucho, fue que cuando nos contaba lo que pondríamos en el árbol, incluía las figuritas de arcilla que hicieron ellos mismos en infantil, que los últimos años no las habíamos puesto, aunque las tengo guardadas por supuesto. De alguna manera él las incluía en todo el repertorio navideño.
Para concluir deciros que este año, Miguel ha sido el motor de la decoración en casa, el que más ilusión ha puesto, el que nos ha empujado a todos con esta tradición. Mirando atrás parece increible, aquello de lo que escapaba, que no le motivaba en absoluto, hoy se ha convertido en uno de los eventos más importantes del año para Miguel.
Que no decaiga nunca la confianza en ellos, porque les restaremos oportunidades

domingo, 8 de noviembre de 2015

El pelo de mamá

Esta es la última anticipación que le he hecho a Miguel.
Sigue siendo la mejor manera para que entienda las cosas y las pueda aceptar con menos dificultades.
En esta ocasión he decidido resumir mucho y explicarle sólo lo que realmente va a ser más evidente para él, simplificando al máximo. De manera que los cambios físicos son los que le voy a anticipar.
Me han diagnosticado un cancer de mama y estoy en tratamiento de quimioterapia. Todo esto que he podido explicar a sus hermanos, para Miguel no es significativo. Sin embargo el cambio físico de verme sin pelo, si lo va a ser, así que esa será la anticipación principal. He esperado para explicarle, hasta el momento justo que empezase con la caida del pelo, para que todo fuese lo más real posible. Además saberlo con demasiado tiempo sin acabar de comprender, le podía crear situaciones de ansiedad.


Cuando le presento a Miguel las anticipaciones, se muestra muy atento, no abuso de ellas y de alguna manera sabe que es algo importante. 
Ayer cuando la leíamos juntos, me comentaba algunas cosas, me decía ¿está malita mamá?, en casa le decimos enferma por evitar el lenguaje infantil, pero a él todavia le cuesta. Sin embargo el hecho de que él traduzca "malita" significa que me está entendiendo. 
Le resulto molesto lo del pelo, porque muestra cierta hipersensibilidad cuando le toca un pelo, o cuando simplemente ve un pelo suelto. Aprovechando el momento en el que estoy, me toque la cabeza y le mostré cómo se me cae el pelo, él puso cara de asco por los pelos y siguió leyendo. 
Le explicaba que me pondré pañuelos, gorros y sombreros y él me decía "mira mamá pone también, que te equivocas. "también" gorros y pañuelos" Estaba atento leyendo cada palabra.
Cuando acabamos, se fue a jugar como si nada.
Lo repasaremos dos o tres veces más para que pueda asumirlo con calma. Mañana iré a la peluquería a raparme, porque la caida es desagradable y Miguel me verá con pañuelo y sin pelo. Estoy segura de que lo llevará con suma naturalidad y que esta anticipación le va a ayudar a que sea así.

miércoles, 19 de noviembre de 2014

Entrevista de radio, por Cuca Da Silva

El pasado jueves, Cuca Da Silva,en su programa de radio Descubriendo la Diversidad, me hizo una entrevista. Por una parte habló del blog, de este blog, un verdadero halago que lo hiciera en esos términos y con tanto cariño. Por otra parte hablamos de la campaña de los diccionarios, le pude contar las iniciativas que habíamos llevado a cabo y las siguientes acciones que en breve realizaremos.
Siento que mi voz estaba tocada y aún intentando evitar toser, no lo conseguí del todo ;-)
Os dejo aquí la entrevista por si os apetece escucharla.



jueves, 13 de noviembre de 2014

Pequeños matices que son grandes avances

Muchas veces os he hablado de que Miguel ha desarrollado el habla y el lenguaje basándose en ecolalias. Para quiénes no conozcáis su trayectoria, os comento que Miguel se comunicaba exclusivamente mediante ecolalias hasta los 9 años. Esto significa que él no creaba lenguaje, si no que aprovechaba el lenguaje de los demás para decir lo que quería. Se basaba principalmente en frases de pelis que él se sabía de memoria, y cuando se daba una situación similar, aplicaba esa frase. Miguel, utilizaba las ecolalias aplicadas en contexto de una manera funcional. Le eran muy útiles porque conseguía comunicar y siempre tenían un sentido. Desde el "¿quieres galletas?" para pedir comida, hasta una muy graciosa que decía cuando alguien hacía tonterías y soltaba aquel´"pareces un payaso de importación".
Fuimos evolucionando y sobre los 9 años, empezó a combinar esas frases, a incluir otras palabras hasta poco a poco llegar a crear lenguaje.
Como Miguel tiene tan graves dificultades de comprensión del lenguaje, a pesar de crear lenguaje de manera espontánea, sigue utilizando estructuras muy simples, y sigue basándose mucho en su memoria. Es decir hay muchas palabras que se sabe de memoria, pero realmente no tiene creado el concepto a nivel de pensamiento. Algo similar como cuando Templen Grandin comentaba que hasta pasados los 30 años, no consiguió crear el concepto de gato, si no que tenía muchos gatos en su cabeza para identificarlos, ya que para ella gato y perro eran iguales. Miguel a un nivel mucho más simple, tiene dificultades con los conceptos, con los significados y su lenguaje se basa más en aprendizajes memorísticos.
Y aquí es donde quiero contaros el gran avance.
Yo tengo una amiga del alma, Eva, con la que he compartido mi vida desde que estudiamos en la facultad. Ïbamos a clase juntas, estudiábamos juntas, salíamos de fiesta juntas, hace más de 20 años que trabajamos juntas y ambas nos casamos y tuvimos tres hijos de edades similares. Desde que eran pequeños nuestros hijos han compartido mucho, hacíamos excursiones, íbamos al cine, al teatro, a la playa en verano... así que se conocen muy bien. Además hemos tenido la gran suerte de que se aprecian mucho y se llevan genial.
Miguel cuando apenas hablaba, sabía que quedar con Edu y Alvaro era estupendo, porque siempre hacíamos cosas divertidas. Una de las frases aprendidas que solía utilizar el fin de semana era "con Edu y Alvaro SIIII". Ha pasado el tiempo, los pequeños han crecido y los mayores más aún, así que muchas veces quedamos solo con los pequeños, así vamos nosotras dos con Pablo, Inma y Miguel. Miguel conoce a Pablo como Pablete.
El próximo fin de semana, como Miguel no tiene ANJEL, el club de ocio al que asiste, tenemos previsto ir a Dinópolis, con lo que Miguel está encantado. Llevamos semanas repasándolo, él dice "el sábado a Dinópolis" y yo digo Iremos con Eva y Pablete. En los últimos días él sólo dice a Dinópolis con Eva y Pablete, pero hoy ha habido el matiz tan importante.
Como todas las mañanas de camino al Instituto me cuenta el plan: "Hoy es jueves al Instituto, mañana viernes al Instituto, el sábado no hay Instituto y no hay ANJEL, Miguel a Dinópolis, el domingo no hay Instituto y sí hay golf, con Marina y con Luis, con Tere, Juan Carlos y con Pedro". Y le he preguntado, ¿Con quién vamos a Dinópolis?. Se ha quedado callado pensando. Algunas veces es lento en sus respuestas, las piensa y necesita un tiempo extra para contestar, hay que dárselo y no insistir en la pregunta. Así que al cabo de bastantes segundos, me dice a Dinópolis con Edu y Alvaro. He pensado WAOOO!!!!
¿Porqué creo que es tan importante? Porque no ha utilizado su respuesta de memoria que repetimos todos los días, porque él sabe que Edu y Alvaro no vienen, pero es la manera de decirme vamos con su familia, porque ha asociado a Eva y a Pablete con ellos, porque se ha centrado más en el significado de la pregunta, dándome una respuesta pensada, cuyo significado aunque no es el correcto, si implica razonamiento verbal.

Así que este matiz es otra puerta abierta para Miguel, para seguir avanzando en lenguaje, para no tirar nunca la toalla y seguir ofreciéndole oportunidades y lo más importante confiar en él y en su esfuerzo.